Después de lo sucedido en Cáceres el pasado mes, de toda esta horrible experiencia, el olor de la sangre pegandose a mi piel por parte de heridos y cadáveres...Me hicieron recordar lo de hace cinco años... Era casi lo mismo de aquella vez. Sinceramente soy un imán de desastres para los que me rodean.

 

Sé que todo esto no va a acabar jamás, que aunque siga con vida me utilizarán como lo hicieron anteriormente, nos perseguirán hasta que nos asesinen a todos.

 

A pesar de todos mis esfuerzos para cambiar el rumbo de mi vida... tengo que volver a olvidar mi pasado y empezar de cero mi presente. Después de que nos salvaran nos interrogaron, yo conté todo lo que sabía creyendo que me ejecutarían por culpa de mi creación... Pero no lo hicieron. Después de eso me dieron una nueva identidad, protección y ayuda... No me liberaron de mi carga.

 

Mañana... mañana será el día en el que todo se solucionará. Como una vez me dijeron: "Nosotros estamos para proteger la naturaleza y a todos sus seres, incluidos lo seres humanos, en nombre de la Madre Gaia." Yo soy una amenaza para la creación. Si sigo vivo solo habrá mas sufrimiento. Tengo todo preparado para mañana, iré a algún lugar con mucha gente para despistarlos y ahí es cuando todo acabará un poco.

 

Entonces es cuando recibí la llamada. El único teléfono que no me han conseguido confiscar... Su voz sonaba dulce pero segura. Una chica y parecía joven pero hablo claro. "Mañana te esperaré en tu nuevo hogar y te llevaré junto a mi manada para encontrarte un lugar seguro de verdad... ¿Cómo me llamaras? Por como lo hacen mis hermanos y hermanas... "Azul". Estás a salvo Alfredo. Gaia no te va abandonar con lo que hiciste por ella en el pasado aunque tengas cuentas pendientes con ella...".

 

Esta será mi última despedida, por parte de Alfredo Zabala y a la vez el primer y último dia de mi nueva vida... Lo siento por todos los males que he causado...