¿Cómo reaccionarías si te dieras cuenta de que toda tu vida has estado viviendo una mentira? ¿Cómo conseguirías levantarte por las mañanas sabiendo que hay algo mucho más importante en este mundo que el dinero, la felicidad o el amor?

Así llevo sintiéndome yo en la última semana. No ha sido nada fácil para mí, pero con algo de ayuda he decidido enfrentarme de nuevo a la vida con este nuevo y verdadero punto de vista.

Muy poca gente me creería si le dijera que vive bajo varios velos de esclavitud. Hay mucha gente que cree que el poder lo ostenta la clase política, o las corporaciones y mercados que influyen sobre ella, o es probable que crean que la banca que mueve y genera el dinero ostenta dicho poder, o quizá alguna de esas órdenes secretas que hacen y deshacen a su antojo y provocan las grandes crisis. Si has llegado hasta este punto, es probable que seas tachado de cospiranoico. Pero el verdadero poder no reside ahí.

Todo eso es poder sobre lo material. Todo eso ha sido y será la razón primaria de todos y cada uno de los conflictos de este mundo… o por lo menos, el que la gente quiere ver.

Más allá existen otra serie de razones sólo perceptibles para aquellos con la suficiente voluntad y el conocimiento necesario como para vislumbrar el plan “divino” que ciertos entes van trazando para que el populacho pelee por las migas de pan mientras pierden de vista la propia panadería. Y así consiguen que se centren en lo material, mundano y temporal descuidando todo lo espiritual, trascendental y eterno.

¿Religioso? No tal y como se entiende hoy en día. Todas sin excepción han sido usadas o incluso siguen siendo usadas como foco de poder. Todas han sido viciadas y violadas hasta que quedan un par de dogmas que acercan más a los creyentes a la esclavitud, haciendo uso del poder que supuestamente representan.

Pero hay algo de verdad en esas religiones… existen seres superiores que manejan los hilos con mayor o menor destreza y mayor o menor poder. Y en su mano está reducir este mundo a cenizas, decidir quién ostentará el poder mundano o quién merece vivir o morir.

¿Y cómo reaccionarías realmente si hubieras visto la luz y descubrieras que todo lo que creías o por lo que vivías no es importante? Sí, con un gran cisma en mi propia alma e intentando luchar por no volverme loco.

No espero que lo entiendas, ya que seguramente no seas consciente de los velos de esclavitud que nublan tu consciencia. Sólo te escribo esto para que puedas intentar ponerte en mi lugar y entiendas porqué la terapia que estás llevando a cabo me parece tan ínfima y sin importancia.

Atentamente, tu Tarado Anónimo