Nunca me ha gustado escribir y mucho menos cartas. Ni siquiera en mi época de recluta escribía a mi familia. Claro que tampoco tenía mucha familia... Ahora me veo aquí, en mitad de dios sabe dónde escribiendo estas líneas. Recientemente el tal Obiecit me hizo llegar un correo de un amigo desaparecido hace años. Era un correo de despedida. Iban a matarle y antes quiso despedirse de mí. Esas palabras resuenan ahora en mi cabeza, o más bien la idea de dejar una última voluntad, una despedida para quien quiera leerla...Una última historia.

 

Mis hombres y yo llegamos a Cáceres en secreto, preparados para realizar una sencilla misión para una organización pseudo-religiosa. Un trabajo fácil en territorio no hostil y muy bien pagado. Unas vacaciones pensé... Qué equivocado estaba. Primero nos metimos en una enmarañada trama de desapariciones, intrigas y engaños. Nos rodeamos de mentiras para intentar averiguar algo, descubrir a nuestros enemigos y encontrar aliados. Algo sacamos en claro pero teníamos la sensación de que algo se nos escapaba, que había algo más detrás, mucho más... En esto acerté... Había mucho más detrás y mucho más en juego de lo que todos pensábamos...


Nos trajeron aquí sedados, nos despertamos en una habitación húmeda y oscura. Lucius en persona nos recibió y ahí comenzó el juego... Y la locura. Nunca he sido una persona aprensiva ni espiritual y nunca me he tomado las supersticiones y lo "sobrenatural" en serio, más bien me hacían gracia. Pero después de lo que vivido aquí ya no sé qué pensar... O me estoy volviendo loco o estaba muy equivocado. Terriblemente equivocado.


Primero oímos el jodido manifiesto de Lucius. Es un jodido loco pero me siento atraído por su causa, sobre todo después de saber que robo su "arma" a Pentex. Sabía que esos cabrones ocultaban algo gordo, que su negocio no era solo fabricar pastillitas. Esto fue solo el entrante, lo que vino después fue peor...mucho peor...


He visto caballos fantasmales trotando por los campos, hombres casi destripados por un animal capaz de recibir dos ráfagas a quemarropa de armas automáticas y desaparecer sin dejar rastro. He visto a un tipo volarse los sesos delante de mí y esfumarse como si nunca hubiese estado allí, niños espectrales jugando desconociendo quizás que estaban muertos. Uno de ellos me atravesó como si nada y sentí en mis entrañas el frío abrasador de la muerte y el olvido.


Este lugar es un cementerio de almas en pena que vagan buscando el descanso eterno. El Sargento junto con la "vidente" de la RNO llevan horas buscando cuerpos para darles sepultura... No hay otra forma de que nos dejen en paz, las armas no les afectan. También oí la voz de una chica asesinada clamando venganza, la voz de Noelia Valbuena… No sé qué poder tiene pero detonó todas las trampas que colocamos como defensa hiriendo de gravedad a varios de los míos.


He visto a Lucius abalanzarse sobre el cadáver del pobre Zulú como un animal hambriento...no debería haber hecho lo que hizo. Intenté salvarle o al menos darle una muerte digna y no una salvaje ejecución. Era un agente de los SkullHeads… Se arrepintió pero no me dijo nada. Debería haberlo hecho para poder ayudarle. Le echaré de menos, era un excelente soldado.


Los rumores sobre los Skulls nos llegan gracias a mi infiltrado en los civiles. Al parecer los están masacrando y abriendo fuego contra civiles. Me arde la sangre por ello pero de momento solo puedo enviarles ayuda a través de mi contacto en la Guardia Civil y ni siquiera él puede hacer nada, el ejército ha tomado el control. Al menos hemos conseguido aislar a los Skulls, joderles las comunicaciones y meterlos en un aprieto. Me gustaría ir con mi equipo y aclarar ciertas cosas con ellos. Sé que mis hombres lo están deseando. El problema es que no sé dónde cojones estamos y no tenemos vehículos siquiera... Ojalá el ejército español llegue a tiempo o alguien...


Todos estos sucesos han hecho mella en mis hombres. Pueden enfrentarse a cualquier cosa... Pero esto... Están desconcertados y nerviosos. Nadie nos preparó para esto, nos pusieron un cebo apetitoso y picamos... Vaya si picamos.

 

Y ahora viene lo mejor, el remate de lo irreal, el punto final... Un niño muerto nos ha informado que vienen a por nosotros. Una fuerza enemiga desconocida nos asaltara atraídos por el mensaje de Lucius o espoleados por sus amos de Pentex... Como los malditos perros que son. Lucius tenía razón, vendrán a recuperar lo que les han robado para seguir extendiendo su mierda por el mundo hasta acabar subyugándolo. No puedo consentirlo. Lucius estará loco pero Pentex es el puto diablo en persona. Y aquí estoy ahora, en mitad de la noche, escribiendo estas líneas con la escasa luz de una linterna aguardando a que vengan. No sé ya que nos encontraremos, no sé quiénes son ni cuantos vienen. Mis hombres aguardan expectantes, al menos este enfrentamiento será con seres tangibles y esto les ha dado fuerzas renovadas. Pese al cansancio y el frío lucharán como ellos saben, a sangre y fuego. Solo espero que podamos salir vivos esta noche...al menos algunos, para poder luchar un día más.


No hace falta decir que si alguien está leyendo esto....es que finalmente habré caído. Al menos al final luche por lo creía justo. Y si después de leer esto no me cree... Es que aún está tan ciego como yo lo estaba.


A todos aquellos que falle les ruego que me disculpen, hice todo lo pude...

 

Aitor Zumarraga
Exteniente del ejército español
Exteniente del COS de la Otan
Orgulloso líder de los GAL
Caído luchando por aquello que es justo.