Adulteración de documentos, agresión agravada, alzamiento de bienes, apropiación indebida, daño, desfalco, estafa, extorsión, fraude, hurto, infracción de derechos de autor, manipulación del mercado, propiedad robada, usurpación, calumnia, difamación e injuria. Todas estas acusaciones de delitos contra la propiedad y el honor son parte de una denuncia que ha impuesto Lisse Brooks, anterior dueña de “Phenom Pharmaceutic” sobre la nueva junta directiva.

En principio, interpretada por las autoridades como una especie de broma de mal gusto, la jovencísima multimillonaria ha impuesto a través de su equipo de abogados en el Juzgado de Instancia 4 de New York. Ha justificado en un documento escrito de su puño y letra por qué no se ha presentado personalmente en el juzgado y enviado a sus representantes legales, un equipo compuesto por 3 abogados, y con un documento anexo de 126 páginas en el que argumenta de una forma legal la justificación de todos los delitos de los que quiere denunciar a la nueva junta directiva, presentando un fichero de pruebas con diverso material, tanto visual, auditivo como plasmado en papel.

El escándalo ha surgido rápido y pronto se ha hecho eco en la televisión y prensa de la ciudad de New York. No se tiene ningún detalle más teniéndose todo bajo secreto de sumario. La gran corporativa Pentex, la cual nombró a la nueva junta directiva de “Phenom Pharmaceutic” aún no se ha pronunciado.

Se pronostica que todo el proceso realizado en España de contratación y construcción de la nueva sucursal podría llegar a paralizarse, produciendo un fuerte impacto económico en los planes de la nueva junta, lo cual podría volverse en contra de Brooks si no tiene todas las cartas de su parte en el proceso judicial.

Brooks hace 3 años, New York