Hace 4 años, en un callejón del centro de la zona de marcha de Ciudad Real, se encontró muerto a un hombre de mediana edad. Respondía al nombre de Germán Sánchez. Estaba herido en la espalda por una leve herida por arma blanca. Al parecer, también tuvo una mala caída y se fracturó varias vertebras.

La escena era muy grotesca. Inmediatamente a primera vista destacaba a un gran estropicio. Fue el agua de lluvia del día y anteriores los que se encargaron de diluir la sangre y hacer parecer de un primer vistazo, que el acto fue más de lo que parecía. Se diagnosticó un infarto prematuro antes de trasladar el cuerpo. Más tarde se descubrió que la víctima había tenido una importante pérdida de sangre. No se pudo justificar cual fue la causa pues la herida de la espalda no podría haber ocasionado tal pérdida.

El caso se dio por cerrado por supuestamente considerarse accidente, a pesar de que tenía una herida en la espalda ocasionada por un arma de filo, se consideró por la fiscalía que no era del momento, sino anterior. Por esto que no procesaría como asesinato. Además, la ausencia de testigos y pruebas de cualquier tipo sin revelar ningún tipo de culpable no mejoraba la situación por lo que el caso fue archivado.

Actualmente, el caso se ha vuelto a reabrir. Después de un par de testimonios encontrados en las últimas semanas, uno en la calle y otra del centro presidiario cercano a Ciudad Real, se ha llegado a la conclusión de varios posibles presuntos sospechosos. La investigación se ha abierto y se ha centrado en el área de la provincia de Cáceres donde probablemente resida el presunto autor de los hechos.

Las autoridades han sido alertadas y el caso actualmente está en disposición de la Policía Nacional. Las investigaciones continúan aunque todavía no se han pronunciado las autoridades sobre ningún detalle del proceso que están llevando acabo.