La no vida es complicada. Desperté siendo un Wraith, en un sitio que ni siquiera recuerdo, siguiendo un modelo que no se corresponde con mis creencias actuales. Mi paso por la Umbra ha pegado un cambio brusco, en los escasos 3 meses que llevo en éste estado he pasado de querer poder fuese cual fuese el precio a  pagar, a luchar contra signos de todo mal.

 

Ahora tengo un nuevo amor, y un nuevo ancla, JC, mi Yeisi, y sé que ésta vez va a funcionar, pues los dos lo deseamos así.  Aún recuerdo a Lucius, a veces con cariño, otras con odio, ¿Cómo pude estar tan ciega con él? Al menos tuvo los cojones suficientes de renunciar a su vida y pedir nuevo ancla para mí sin arrastrarme a El Olvido con él, he de reconocer que eso estuvo bien. Lo peor es que ahora soy yo la que le debe un favor a Obiēcit y eso no me hace ninguna gracia.

 

Los días posteriores a la huída de Perséfone de Cáceres han sido bastante movidos, muchos se han marchado, apenas quedan las migajas de lo que fuimos… Sigo sin entender qué hacíamos exactamente colaborando con la unidad de JT pero bueno, quizás de las opciones que había eran los mejores. Y les guardo cariño. Eso supongo que es bueno.

 

De los demás con los que hice migas no he vuelto a saber nada, cuando sea el momento me pondré en contacto con alguno de ellos, ahora toca otra cosa.

 

Al día siguiente a la “batalla” fuimos a visitar al Gran Ciervo de Monfragüe, JC quería que limpiase a todos los de PI, incluidos a los 4 de Marina. Y supongo que a mí también, si lo ha conseguido o no que os lo cuente él, es su deber.

 

Por mi parte, he intentado mejorar en todo lo posible, hacer todo lo que esté en mi mano para que la Umbra de Cáceres vuelva a ser lo que era, pero aún queda trabajo, y mucho. También he trabajado con Valbuena, todavía le quedan muchas cosas que aprender como cazador, pero estoy segura de que lo hará y yo le ayudaré en todo lo que pueda, se lo debo por todo lo que pasó con Noelia. Aunque eso, él no lo sabe y así debe seguir por ahora.

 

Me gustaría poder contar lo mucho que echo de menos a Lucius, y a su gente, pero mentiría. Estaban tan podridos que no veían más allá de ellos mismos. La única que merece algo la pena es Omega, y aún así se le va la olla. Ni siquiera impidieron que su líder se volase la cabeza para obligar a un eterno a salvar a alguien que ya estaba muerto de caer en El Olvido. Ha llegado a mis oídos que el forense quiere hacerse cargo de los seguidores… Lo lleva claro.

 

Laura me espera, he de irme, nos queda un largo camino que recorrer.