Los chicos han vuelto y menos mal que todos a salvo. Quien más me preocupaba era Zumarraga. Después de pasar el chequeo según llegó, me quedo más segura de que todo su sistema siga funcionando a pleno rendimiento y sin ningún tipo de problema. Puede que dentro de tres meses necesite algún ajuste. Nada importante.

 

Le veo hacer ojitos con Lianna. A veces me pregunto si sabe verdaderamente cuál es su naturaleza, por mucho que parezca humana. Hice un gran trabajo con ella. Puede pasar por una persona más, normal y corriente.

  

Los demás han vuelto muchos, algunos han decidido quedarse en Cáceres. Supongo que quieren investigar más… Supongo que quieren asegurar la zona… Me he propuesto mantenerlos y ayudarles de alguna forma. No puedo dejarles solos en tal labor. Ya sea con dinero, material o la ayuda de X-Slash… No van a estar solos en esto.

 

Nuestra guerra no ha concluido y Aitor ya lo sabe perfectamente. Mientras Pentex siga en pie, tenemos mucho que hacer. El duro golpe que les dio Braunmüller en los juzgados les ha hecho perder mucha credibilidad a nivel de inversión, y los últimos movimientos realizados por Hasenbauer y los McCloud les están haciendo mucho daño en New York. Henderson dentro de poco estará contra las cuerdas, aunque ahora sea miembro de la Directiva.

  

La situación sobrenatural en New York está ahora mismo muy tensa. McNilan ha muerto y un grupo de cazadores que se hace llamar “La Autoridad” se ha hecho con el puesto de mantener el orden en la ciudad. Todos están ligados de una forma u otra con la policía de New York. Vienen pisando fuerte pero están en medio de un conflicto demasiado grande entre el túmulo local y las fuerzas de Pentex.

  

En vista de los últimos enfrentamientos, preveo que Bocott y los suyos se van a alzar con la victoria. Alexandra ha conseguido alzarse con la victoria en Los Ángeles y ya no queda ninguna sucursal de ellos pública en la ciudad. Como alcaldesa y Señora de la Sombra, ha sabido aplastar a sus enemigos y echar a los supervivientes a patadas sin que tengan muchos ánimos de volver. Además, envía a sus mejores hombres en ayuda aquí, como por ejemplo Kent Bishop y Tallulah Ann Bolten.

  

Aún queda mucho por hacer. Si no hubiera sido por John, Aitor y JC… no sé qué habría hecho o cómo habría manejado esta situación. Les estaré eternamente agradecida por todo lo que han hecho. Aquí siempre tendrán su hogar y cuanto necesiten. No son alguien más a quien he contratado por intereses comunes. Se han convertido en grandes amigos y aliados.

 

 

Lisse Brooks