Menú Principal

Personalidades de Faerûn

 

Damas y caballeros, aventureros y exploradores, bienvenidos a un viaje a través de las tierras misteriosas y legendarias de Faerûn. En este vasto mundo de magia y naturaleza, encontramos a héroes y villanos cuyas historias han dado forma a la historia y la leyenda. Desde los oscuros recovecos de la Infraoscuridad hasta las bulliciosas ciudades de la superficie, estas personalidades han dejado una marca indeleble en el corazón del continente.

Prepárense para conocer a figuras tan temidas como respetadas. Estas personalidades, junto con sus aliados y rivales, tejen el intrincado tapiz de Faerûn, donde cada acción y decisión resuena a lo largo del tiempo y el espacio. 

 

Lady Aribeth de Tylmarande

En las crónicas de Faerûn, el nombre de Lady Aribeth de Tylmarande resuena como una figura de gracia y poder, cuyo destino se entrelaza con los tumultuosos acontecimientos que sacudieron las tierras de Neverwinter y sus alrededores durante tiempos oscuros. Nacida en el seno de una familia noble en la ciudad élfica de Tylmarande, Aribeth creció en un ambiente de privilegio y aprendizaje, donde demostró un talento excepcional en el arte de la espada y la magia.

Desde una edad temprana, su destreza y dedicación la llevaron a convertirse en una paladín consagrada al servicio de Tyr, el dios de la justicia y el valor. Con el paso de los años, Aribeth forjó una reputación imponente como una defensora implacable de la ley y el orden, luchando incansablemente contra la corrupción y la injusticia dondequiera que se manifestaran.

Su destino tomó un giro inesperado cuando se vio envuelta en los acontecimientos que llevaron a la ciudad de Neverwinter al borde del caos. Convocada por Lord Nasher Alagondar, gobernante de Neverwinter, Aribeth se embarcó en una misión para investigar las oscuras maquinaciones del culto de un malvado dios, que amenazaba con sumir la región en la oscuridad.

Sin embargo, en su búsqueda de la verdad, Aribeth se vio enfrentada a dilemas morales y conflictos internos que desafiaron su lealtad y su fe. En un giro trágico de los acontecimientos, su amorío secreto con Fenthick Moss, un clérigo dedicado y compañero de confianza, se convirtió en el catalizador de una serie de eventos que sacudieron su mundo y la llevaron por un camino de traición y redención.

Después de aquello, Lady Aribeth se dedicó a vivir por y para la ciudad. Adoptó a una aprendiz, Eneth a la cual enseñó en lo bueno y lo malo, para que no repitiera sus errores. Algunos han perdonado a Lady Aribeth el pasado, otros simplemente se lo recuerdan con cuidado ya que saben que no es solo un baluarte de justicia, también una heroína.

 

Lady Eneth de Tylmarande

Desde sus primeros días, Eneth nació en la sombra de la pobreza y la desgracia. Huérfana y desposeída de los privilegios que la nobleza ofrecía, encontró su hogar en los callejones oscuros y los rincones olvidados de las ciudades. Pero fue en los momentos más oscuros donde su espíritu se elevó, y su determinación se convirtió en su mayor aliada.

Eneth encontró su destino entrelazado con un grupo de valientes aventureros entre los que estaba su hermana Nikthra, quienes la acogieron en su seno y le mostraron un mundo de posibilidades más allá de las limitaciones impuestas por su origen. Juntos, se embarcaron en innumerables hazañas, desde incursiones en antiguas ruinas hasta enfrentamientos con criaturas de pesadilla.

Sin embargo, fue durante la legendaria expedición al Templo del Mal Elemental donde Eneth demostró su temple verdadero como superviviente. En medio del caos y la oscuridad, se enfrentó a peligros inimaginables y emergió de las cenizas como un faro de esperanza para sus compañeros.

Fue en ese momento crucial que el destino la llevó a encontrarse con Lady Aribeth de Tylmarande, cuya nobleza de espíritu y sabiduría se convirtieron en guía y mentor para Eneth. Bajo la tutela de Aribeth, Eneth abrazó los valores del paladín: honor, justicia y sacrificio. Aprendió no solo a blandir la espada con destreza, sino también a ser una voz de rectitud y compasión en un mundo ensombrecido por la maldad.

A través de los años, Eneth honró el legado de su mentora, defendiendo los principios de la justicia y la bondad con fervor y determinación. Su vida, marcada por la adversidad y el coraje, sirve como testimonio de la fuerza del espíritu humano para superar cualquier obstáculo y brillar incluso en las tinieblas más profundas. Ahora juntas, intentan proteger a Neverwinter de todo mal que les asole.

 

Lady Nikthra Valiente

En los oscuros recovecos de la historia, se teje un relato de dualidad y desafío, protagonizado por una figura cuya esencia se debate entre la luz y la sombra. Lady Nikthra Valiente, descendiente del linaje de los Pirotess, surgió en un mundo marcado por la magia, el experimento y la intriga, donde su destino se entrelazaba con las fuerzas ancestrales de la oscuridad y el poder del dragón.

Desde su juventud, Nikthra fue una fuerza indomable, desafiando las expectativas impuestas por su linaje y buscando su propio camino en un mundo donde la lealtad y el honor eran monedas de cambio. Su diferente tez, le hacía un blanco fácil en Menzoberranzan así que su madre decidió llevarla a la superficie. A pesar de su conexión con la infraoscuridad, su corazón latía al ritmo del linaje del dragón de su padre, una herencia que despertaba en ella un deseo ardiente de libertad y poder.

Junto a su hermana Eneth, Nikthra recorrió tierras inhóspitas y enfrentó peligros inimaginables, destacando su valentía y habilidad para la supervivencia durante la travesía al infame Templo del Mal Elemental. Sin embargo, fue en las sombras de esta oscura aventura donde germinó la semilla de la traición que habría de marcar su destino.

Con el regreso de la paz tras la resolución de la amenaza del templo, Nikthra se vio envuelta en las redes de su propia ambición y sed de poder. Vindose envuelta en las redes de su madre, esta última buscaba la conquista de toda la tierra bañada por el sol. Desvinculándose por completo de su linaje y de su mentora, Lady Valiente, Nikthra urdió un plan para derrotar a ambas, traicionando la confianza que alguna vez se le había otorgado, pero ayudando a salvar la cuidad. Al llegar y recibir los elogios de las gentes de la ciudad usurpo los títulos y pertenencias de su maestra.

Nadie se atrevió a cuestionar sus acciones, pues la alternativa habría desencadenado consecuencias aún más catastróficas para la ciudad y sus habitantes. Así, Nikthra se alzó como una sombra en la oscuridad, ocultando sus verdaderas intenciones tras un velo de misterio y engaño.

En medio de las tinieblas que la rodeaban, Nikthra encontró un destello de luz en el amor prohibido que compartió con Hannah, una bardo cuya melodiosa voz desafiaba las sombras que amenazaban con consumirla. Juntas, criaron a Astrid, una niña medusa, en un hogar marcado por la magia y la intriga.

Pero el destino es caprichoso, y el amor que una vez floreció entre Nikthra y Hannah se desvaneció, dejando a Nikthra sumida en la soledad y la oscuridad de sus propios experimentos mágicos y artimañas secretas. Ahora, en las sombras de su torre, Nikthra se prepara para enfrentar los desafíos que el futuro le depara, con la certeza de que su destino aún no ha sido escrito y que las sombras siempre acechan en la oscuridad.

 

Keldorn Levafuego

En los anales de Faerûn, se graba la epopeya de Keldorn Levafuego, un paladín cuya vida se entrelaza con la oscura trama del destino y la lucha contra las tinieblas. Acompañando a las Hijas de Bhaal en sus aventuras, Keldorn se erigió como un bastión de valentía y honor en medio del caos y la desesperación.

Junto a las herederas de la sangre maldita de Bhaal, Keldorn enfrentó peligros inimaginables y desafió a los enemigos más temibles, alzándose con victorias que resonarían a lo largo de las eras. Su espada fue su fiel compañera, su escudo su protección, y su corazón el faro que guiaba sus acciones en la batalla contra la oscuridad.

Pero el destino es un maestro cruel, y en su regreso a casa, Keldorn fue testigo del horror que había invadido su hogar. La inocencia de su hija, Lía, había sido profanada por un demonio, dejando como testigo mudo de su tragedia a un Tiefling, fruto de aquella atrocidad. La oscuridad amenazaba con consumirlo, pero el fuego de su determinación no se apagó.

Repudiado por su propia familia, Keldorn no dudó en proteger a su nieto, rescatándolo de las garras del odio y la venganza que clamaban por su sangre. Lo llevó consigo al templo de Neverwinter, donde la luz de la esperanza aún brillaba entre las sombras, y allí lo crio con amor y dedicación, asegurándose de que recibiera la educación y el cuidado que merecía.

Los años pasaron, y Keldorn envejeció, pero su espíritu nunca flaqueó. Siguió sirviendo a su dios con devoción y protegiendo a los indefensos con la fuerza de su brazo y la nobleza de su corazón. Y cuando llegó el momento final, su legado perduró en la memoria de aquellos cuyas vidas había tocado, recordándoles que, incluso en los tiempos más oscuros, el valor y la compasión pueden iluminar el camino hacia un mañana mejor. Que su alma descanse en paz, sabiendo que su bondad y su coraje vivirán por siempre en las páginas de la historia.

 

Naiara Larwen

En los salones de la alta sociedad de Amn, el nombre de Naiara Larwen resonaba como un eco de elegancia y distinción. Nacida en el seno de una noble familia de Azkhatla, Naiara fue desde temprana edad una figura envuelta en el aura del refinamiento y la sofisticación, cuya presencia iluminaba cualquier estancia con su gracia natural y su inteligencia aguda.
Desde sus primeros días, Naiara aspiró a alcanzar grandes alturas, pero en un mundo dominado por prejuicios y estereotipos, su belleza fue a menudo considerada como su principal virtud, relegando su talento y capacidad intelectual a un segundo plano. Sin embargo, Naiara nunca permitió que las limitaciones impuestas por otros definieran su camino.

Aunque nunca empuñó armas ni se embarcó en aventuras heroicas, Naiara encontró su verdadera vocación en el arte de la diplomacia y la administración. Con astucia y determinación, se sumergió en los intrincados entramados de la política de Amn, navegando hábilmente entre las intrigas y rivalidades de la corte con la gracia de una verdadera maestra.

A diferencia de aquellos que buscaban fama y gloria en las batallas y los campos de aventura, Naiara halló su poder en la habilidad para negociar tratados y forjar alianzas, tejiendo redes de influencia que se extendían mucho más allá de las murallas de su ciudad natal. Su mente afilada y su perspicacia la convirtieron en una figura indispensable en los círculos de poder, donde su voz resonaba con autoridad y respeto.

Ahora, en su viaje a Neverwinter, Naiara se prepara para cumplir con su deber con la misma diligencia y compromiso que ha demostrado en cada faceta de su vida. Su viaje no será marcado por la espada o la magia, sino por la fuerza de su voluntad y la profundidad de su conocimiento, demostrando que el verdadero poder no reside en la fuerza física, sino en la mente y el corazón de aquellos que tienen el coraje de seguir sus propias convicciones. Que su camino esté iluminado por la sabiduría y la comprensión, y que su legado perdure como un faro de inspiración para aquellos que buscan el verdadero significado del poder y la grandeza.

 

Hannah

En los bulliciosos callejones y tabernas de la Costa de la Espada, el nombre de Hannah resuena como una melodía de intriga y encanto. Esta bardo de habilidades sin igual ha tejido su vida entre los misterios y las maravillas del mundo, utilizando su talento para el entretenimiento como un velo para sus habilidades como pícaro.

Desde sus humildes comienzos en las calles polvorientas de ciudades desconocidas, Hannah aprendió desde temprana edad el arte de la supervivencia y la astucia. Con una sonrisa cautivadora y una habilidad magistral para la lira, conquistó corazones y mentes, mientras sus manos ágiles se deslizaban entre las pertenencias ajenas con la destreza de una verdadera maestra de la picaresca.

Pero el verdadero giro en su vida llegó con el encuentro con Nikthra Valiente, una sombra en la noche cuyo misterio y oscuridad atrajeron a Hannah como una polilla hacia la llama. En el fulgor del amor prohibido, Hannah y Nikthra compartieron un vínculo intenso y apasionado, cuyo eco resonaría a lo largo de los años, dejando cicatrices y recuerdos imborrables en sus almas.

Juntas, Hannah y Nikthra, además de correr grandes aventuras como sobrevivir al Templo del Mal Elemental, criaron a Astrid, una niña medusa cuyo corazón inocente se convirtió en un refugio para las sombras que acechaban en el alma de ambas. A través de los caminos polvorientos y los bosques oscuros de la Costa de la Espada, formaron una familia inusual pero indestructible, donde el amor y la lealtad superaban cualquier obstáculo. Hasta que Nikthra decidió romper su idilio de la noche a la mañana con su amada.

Ahora, Hannah vaga por las tierras de Faerûn, su melodía aún resonando en las tabernas y plazas donde una vez encontró refugio y aventura. Con Astrid a su lado, continúa su búsqueda de botines y tesoros, pero su verdadero tesoro reside en los lazos de amor y amistad que ha forjado en su viaje. 

 

Dalissa

En los vastos bosques del norte, entre los susurros de las hojas y el canto de los pájaros, se encuentra la historia de Dalissa, una druida de sangre y espíritu, cuya vida se entrelaza con el viento y la naturaleza misma. Nacida bajo el cielo abierto y el follaje frondoso, Dalissa llevaba en su ser la esencia de las harpías, con alas que le permitían deslizarse entre las copas de los árboles y un corazón que latía al ritmo de la tierra misma.

Fue en uno de sus vuelos solitarios donde el destino la llevó al encuentro con Lorreamer, un bárbaro de alma indómita cuyo espíritu libre y feroz capturó su atención desde el primer momento. Juntos, emprendieron un viaje de amor y aventura, explorando los rincones más salvajes y peligrosos de la Costa de la Espada, donde sus corazones se fundieron en un vínculo eterno.

Unidos por lazos de amor y compañerismo, Dalissa y Lorreamer se unieron a Nikthra y Eneth en sus hazañas contra la oscuridad que acechaba en el Templo del Mal Elemental. Superando desafíos y peligros, demostraron que el amor y la valentía eran armas más poderosas que cualquier espada o hechizo.

Una vez que la amenaza del templo fue erradicada, Dalissa y Lorreamer decidieron dejar atrás los caminos de la aventura para establecer su propio hogar en los vastos territorios del norte. Allí, rodeados de la majestuosidad de la naturaleza y los secretos de los bosques antiguos, formaron su propia tribu, donde la familia y la comunidad eran los pilares fundamentales de su existencia.

A lo largo de los años, la tribu de Dalissa y Lorreamer prosperó, y su amor fructificó en once hijos, cada uno portando la herencia de sus padres: la fuerza del bárbaro y la sabiduría de la druida. Juntos, construyeron un legado de respeto por la tierra y sus criaturas, guiados por los valores de la armonía y el equilibrio con el mundo natural.
Pero siempre hay uno de ellos que es un poco la oveja negra y se escapa de casa.

 

Jiba

Jiba es un personaje sombrío y temido en los bajos fondos de Neverwinter. Su reputación como líder de una gran banda criminal está marcada por su crueldad y sanguinario comportamiento. La mera mención de su nombre es suficiente para sembrar el temor en los corazones de aquellos que lo conocen o han oído hablar de él.

La tragedia ha marcado su vida de manera profunda: la pérdida de su hermana, Isis, a manos de desconocidos, y la muerte de su amigo, a quien consideraba un hermano, arrojado al mar, han endurecido su corazón y alimentado su sed de venganza. Desde entonces, se ha vuelto aún más despiadado en sus acciones.

La soledad es su compañera constante, y algunos rumores sugieren que habla solo con una presencia invisible, lo que añade un aura aún más terrorífica a su persona. En público y en privado, su presencia es un recordatorio constante del lado más oscuro de la humanidad, y aquellos que se cruzan en su camino lo hacen con temor y precaución.

 

Arahdiel

En los anales de la historia de Faerûn, la vida de Arahdiel se destaca como un testimonio de redención y coraje en medio de la oscuridad. Nacida bajo la sombra de la influencia divina de Bhaal, el dios del asesinato, Arahdiel se vio envuelta en una lucha interna entre el legado oscuro de su linaje y el llamado de la justicia y la luz.

Desde sus primeros días, Arahdiel se esforzó por resistir las tentaciones de la oscuridad y buscar un camino de redención y nobleza. Su viaje la llevó a través de los reinos de Faerûn, donde se encontró con aliados inesperados y desafíos mortales como Sarevok o John Irenicus. Se enfrentó a criaturas siniestras y conspiraciones malignas, luchando valientemente en nombre de la justicia y la verdad.

A medida que su viaje progresaba, Arahdiel demostró una y otra vez su compromiso con los valores de la bondad y la compasión, defendiendo a los débiles y enfrentándose a la tiranía con valentía y determinación. Su corazón se elevó por encima de las sombras que acechaban en su herencia, y se convirtió en una luz resplandeciente en los momentos más oscuros.

Con cada victoria sobre el mal, Arahdiel encontró un sentido renovado de propósito y esperanza. A través de sus acciones, demostró que incluso aquellos marcados por el legado de la oscuridad pueden encontrar redención y seguir un camino de nobleza y honor.

Su continuo lado bueno lidió finalmente con su lado malo, Pirotess. Ella representaba todo lo contrario como la hija de Bhaal y la leyenda decía que al matar a un hermano absorbías su poder. En eso se basaba la creencia de Sarevok y el estudio de Irenicus. Sin embargo, Pirotess nunca intentó asesinar a su hermana y se retiró maldiciéndola por simple capricho.

Al final de su odisea, Arahdiel emerge como una figura venerada y respetada, como una leyenda cuyo ejemplo inspira a otros a seguir el camino de la justicia y la bondad. Su legado perdurará en las páginas de la historia de Faerûn, recordando a las generaciones futuras que incluso en los corazones más oscuros puede arder la llama de la redención y la esperanza.

 

Pirotess

En los rincones más oscuros de Faerûn, la vida de Pirotess se teje en un tapiz de engaño, astucia y asesinato. Nacida en la implacable sociedad drow, su destino estaba marcado por el legado siniestro de su linaje como hija de Bhaal, el dios del asesinato. Desde sus primeros días, Pirotess fue educada en las artes de la picaresca y el sigilo, preparada para seguir el camino del asesinato y el engaño en nombre de su divino progenitor.

Pirotess se sumergió en las sombras de la intriga y la traición, tejiendo una red de engaños y manipulaciones que la llevaron por un sendero de sangre y muerte. Como una sombra en la noche, eliminó a sus enemigos con frialdad y precisión, sin mostrar compasión por aquellos que se interponían en su camino hacia el poder y la dominación.

A medida que su sed de poder crecía, Pirotess se sumergió más y más en las profundidades de la oscuridad, encontrando placer en el caos y la destrucción que dejaba a su paso. Su reputación como una asesina implacable y sin escrúpulos se extendía por los oscuros callejones y los sórdidos callejones de las ciudades, sembrando el terror entre aquellos que la conocían o cruzaban su camino.

Con cada golpe mortal, Pirotess se acercaba más a su objetivo final: la conquista del poder absoluto y el dominio sobre aquellos que se atrevían a desafiarla. Su corazón estaba endurecido por la oscuridad que la envolvía, y su alma se había perdido en las sombras que la habían abrazado desde su nacimiento como una hija de Bhaal.

Al final de su sangrienta odisea, Pirotess emerge como una figura temida y reverenciada en los bajos fondos de Faerûn, cuyo nombre se susurra con miedo y respeto en los rincones más oscuros y peligrosos del mundo. Su estancia con el grupo de aventureros de su hermana Arahdiel fue tortuoso y conflictivo, siempre midiendo los límites y haciendo cuanto quería. Algunos dicen que fue expulsada del grupo, otros dicen que simplemente ella se marchó aburrida de tanto bobalicón.
Ahora se desconoce su paradero, ni siquiera sus ascendientes en la infraoscuridad saben dónde está.

 

Fridda & Stanvara

En los oscuros callejones y bulliciosos mercados de los barrios bajos de Neverwinter, Fridda es una figura conocida y respetada. Esta astuta bruja, maestra de la alquimia y el comercio de pociones, ha construido su reputación sobre una mezcla de habilidad mágica y destreza en los negocios. Fridda es una negociadora feroz, una trapichera implacable que no ha sido timada jamás, gracias a su agudo ingenio y a su profundo conocimiento de las artimañas del comercio clandestino.

A su lado, siempre se encuentra Stanvara, su fiel ayudante. Aunque carece de poderes mágicos, Stanvara es incansable en su esfuerzo por aprender todos los secretos que Fridda tiene para enseñar. Su relación es un enigma para los observadores; aunque la mayoría asume que son grandes amigas, hay indicios sutiles que sugieren una conexión más íntima entre ellas, dejando entrever que podrían ser amantes.

Juntas, Fridda y Stanvara forman un dúo formidable en el submundo de Neverwinter. Fridda, con su mirada aguda y manos hábiles, destila y comercia pociones que pueden curar, envenenar o conceder poderes momentáneos. Mientras tanto, Stanvara absorbe cada fragmento de conocimiento, con la esperanza de algún día igualar la maestría de su mentora. Ambas, grandes amigas inseparables que es difícil a ver una sin la otra, sin embargo guardan marcas en su cuerpo infligidas por las puyas que se hacen la una a la otra. Su presencia en los barrios bajos no solo mantiene un comercio vital para los habitantes, sino que también introduce una red de influencia y poder que pocos se atreven a desafiar.

 

Jisidyl

En las sombrías entrañas de la Infraoscuridad, donde las criaturas más aterradoras de Faerûn acechan, surgió Jisidyl, una humanoide con rasgos de araña que ha logrado infundir terror incluso en los corazones más valientes. Su historia es un susurro de pesadillas que se ha propagado hasta las bulliciosas calles de Neverwinter, donde ahora ha hecho su nido.

Jisidyl es un enigma de carne y quitina, una amalgama entre humano y araña que desafía la comprensión. Su piel pálida y púrpura brilla con un resplandor inquietante bajo la luz de la luna, mientras que sus ojos reflejan cada sombra, cada movimiento, con una claridad inhumana. Sus extremidades, largas y delgadas, terminan en garras afiladas capaces de desgarrar tanto la carne como la armadura con igual facilidad. De su espalda emergen delicadas patas adicionales, reminiscencias de sus ancestros arácnidos, que la asisten tanto en el combate como en su desplazamiento por las intrincadas redes de su tejido.

Leal a Nikthra Valiente, una poderosa figura cuyas motivaciones y métodos son tan oscuros como la Infraoscuridad misma, Jisidyl actúa como su mano derecha y ejecutora implacable. Su sola presencia es suficiente para sembrar el caos y el miedo, y su reputación de letalidad es bien merecida. No hay registro alguno de alguien que haya sobrevivido a un enfrentamiento con ella; los rumores cuentan que aquellos lo suficientemente desafortunados como para cruzarse en su camino son destruidos sin piedad, sus cuerpos dejados como macabros monumentos a su poder.

Más allá de su destreza en el combate, Jisidyl es también una recolectora de información insidiosa. Sus métodos para obtener secretos y desentrañar conspiraciones son tan brutales como efectivos. Las marcas de su interrogatorio son evidentes: paredes destrozadas, suelos empapados de sangre y el eco perpetuo de gritos silenciados. Cada misión que emprende deja una estela de destrucción a su paso, un recordatorio constante de que la información tiene un costo, y bajo su vigilancia, ese costo es siempre alto.

Establecida ahora en Neverwinter, Jisidyl opera desde las sombras, una presencia siniestra que controla una red de espionaje y asesinato. Los ciudadanos, aunque ajenos a su verdadera naturaleza, sienten su influencia, un miedo latente que se filtra en sus sueños. Aquellos que conocen su verdadero rostro saben que enfrentarla es una sentencia de muerte, y aquellos que la sirven lo hacen con una mezcla de reverencia y terror. Bajo las órdenes de Nikthra Valiente, Jisidyl se mueve con la precisión de un depredador paciente, esperando el momento oportuno para golpear y consolidar el dominio de su maestra sobre las tierras de Faerûn.

 

Jaheira

Jaheira es una icónica druida y guerrera semielfa del mundo de Faerûn, conocida por su participación en los eventos que rodean la ciudad de Baldur's Gate. Valiente, decidida y con una profunda conexión con la naturaleza, Jaheira ha sido una figura central en varias aventuras épicas. Su habilidad para combinar la magia druídica con el combate cuerpo a cuerpo la convierte en una aliada formidable y una líder nata.

En el transcurso de sus aventuras, Jaheira ha luchado codo a codo con diversos compañeros, destacándose entre ellos Arahdiel y Pirotess. Juntos, enfrentaron peligros inimaginables, desafiaron a poderosos enemigos, evitaron el advenimiento de Bhaal y forjaron un vínculo de camaradería y lealtad. Aunque en estas aventuras, vivió el hecho traumático de perder a su marido Khalid.

Dicen los rumores que esta leyenda ha prometido ayudar contra los males del mundo, pero no es conocido quien la acompaña actualmente o como se organiza.

 

Contacto

Cualquier tipo de contacto que quieras realizar con la asociación envía un correo a: admin@revcc.es

Indicad en el asunto la ambientación o duda.

Información Adicional